lunes, 6 de octubre de 2014

La destrucción de la capa de ozono

La detección hace algunos años de una disminución del espesor de la capa de ozono en la Antártida y en el Ártico, el denominado “agujero” en la capa de ozono, ha planteado la hipótesis de una grave interferencia humana en la atmósfera, ya que el filtro que ejerce el ozono estratosférico sobre la radiación solar ultravioleta es esencial para el mantenimiento de la vida sobre el Planeta.

¿Qué es el ozono?

El ozono es un gas que de forma continua se genera en las capas altas de la estratosfera. Este gas es el resultado de una serie de reacciones químicas que sufre la molécula de oxígeno al aportarle energía suficiente, como por ej. Las radiaciones ultravioletas o una descarga eléctrica. Esta energía produce la ruptura de la molécula de oxígeno y forman el oxígeno triatómico, llamado ozono, un gas fuertemente corrosivo y venenoso.




Elementos destructores del ozono

La presencia de este gas en la estratósfera es beneficiosa puesto que cumple la misión de filtro de los rayos ultravioletas, los cuales si llegaran directamente a la Tierra dañarían muchos procesos vitales.

Sin embargo, el ozono es atacado por el cloro y otros elementos como el metano, el bromo y el flúor. Estos se liberan de los compuestos sintéticos que se originan en los aerosoles, frigoríficos, acondicionadores de aire, extintores, productos de limpieza y disolventes, así como en la fabricación de los materiales de aislamiento térmico o de las espumas plásticas. Todos estos productos contienen un nuevo gas, el freón, compuesto de clorofluorocarbonos (CFC).

Así mismo, el progresivo recalentamiento de las capas inferiores de la atmósfera, debido a desastres naturales, como las erupciones volcánicas o también desastres artificiales, como el efecto invernadero, provoca un enfriamiento de la estratósfera. Este enfriamiento puede conducir a la formación de más partículas de hielo ácido que facilitan una mayor liberación de cloro activo y el consiguiente incremento de la destrucción del ozono.

El “agujero en la capa de ozono

Las oscilaciones del espesor de la capa de ozono guardan estrecha dependencia con las variaciones de la radiación solar. Por eso, en los polos, la desigual incidencia de la radiación solar en verano o invierno ocasiona acusados contrastes en el espesor de la capa de ozono que los hace particularmente vulnerables a los efectos perjudiciales de los CFC.

Así por ej., en la estratosfera de la Antártida, a la acción destructora de los CFC se une la acción de las partículas de hielo ácido, que se forman sobre todo en primavera, causante de la liberación de cloro activo que destruye la capa de ozono. El resultado es la formación estacional de un “agujero” en la capa de ozono, que es motivo de preocupación, ya sea por el temido aumento del efecto invernadero en lo sucesivo, como por las consecuencias en materia sanitaria derivada de la debilitación en el tamizado de los rayos ultravioleta.

Cierta cantidad de rayos ultravioleta son necesarios, pues, por ejemplo, activan la vitamina D. Sin embargo, su exceso puede producir enfermedades en los ojos, como las cataratas, cáncer de piel, inhibir el sistema inmunológico o simplemente graves quemaduras. Además, pueden también retrasar o impedir el crecimiento de las plantas, así como deteriorar el plancton y el ecosistema marino.


Efecto invernadero

El anhídrido carbónico es un producto natural del metabolismo orgánico, producido por plantas y animales. Sin embargo, cuando se genera en cantidades excesivas en procesos artificiales (motores de combustión, etc.) se acumula en la atmósfera y actúa como un cristal filtrante, permitiendo el paso de la energía solar pero impidiendo su salida cuando la superficie del planeta refleja una parte de ella (albedo). La consecuencia es un progresivo calentamiento de la atmósfera, como sucede en el interior de un invernadero con paredes de cristal. Un aumento tal de la temperatura global es muy peligroso por sus consecuencias climáticas y, por tanto, sus efectos sobre el equilibrio natural de los ecosistemas

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